jueves, 17 de mayo de 2012

Dar clase con la boca cerrada


INTRODUCCIÓN
1906. Es una lluviosa mañana de otoño. Sir Francis Galton sale de su casa en Plymouth para visitar la Feria de Ganado. Se celebra la “West of England Fat Stock and Poultry Exhibition” y, como cada año, los agricultores locales se reúnen allí. Además de hacer negocio, llevan sus mejores piezas a competir en el concurso anual. Aunque Galton tiene ya 85 años, le puede la curiosidad y, con su mozo, toma el carruaje y se acerca a la Feria. Allí todo es como cada año. Lo más selecto del condado de Devon se ha dado cita. Galton les saluda amablemente mientras pasea entre hileras de animales, y se detiene frente a un enorme buey. Quizá sea de raza Hereford, o igual Aberdeen-Angus: “come on; let’s take a look“. Pero lo que más llama la atención de Galton es su tamaño. De hecho, hay un concurso: adivine cuánto pesa el buey por seis peniques. Hasta 800 personas han apostado (algo muy inglés). Desde hace mucho que Galton está fascinado por la estadística. Así que le pide al tipo que recoge las tarjetas que le deje copiar los valores que se ha ido apostando. Uno tras otro, Galton anota los valores de las tarjetas en un cuaderno; suma tras suma, calcula la media de las apuestas hechas por 800 tipos a ojo. Resultado: 1.197 libras. Peso real: 1.198 libras.


RESUMEN DEL CAPÍTULO 7
Negarse a "dar clase": separar poder y autoridad en el aula.
"........ para constituir una comunidad democrática (), debemos ser capaces de coger poder con nuestras propias manos. Pero a la vez debemos respetar las instituciones de autoridad que crean el escenario en el que esperamos ejercer el poder."
Finkel nos habla en este capítulo de cómo la indagación en grupo puede convertirse en una poderosa herramienta democrática y educativa desde el momento en el que el alumno es capaz de diferenciar poder y autoridad.
Vayamos por partes.
La indagación dentro de un grupo es más eficaz que la indagación realizada de manera individual (ejemplo comunidad científica).
 “La indagación individual precisa una confianza en que los poderes propios pueden rendir conclusiones finales.”
“La indagación colaborativa (o cooperativa) precisa una confianza en que los poderes del grupo pueden rendir conclusiones finales.”
La eficacia del trabajo en grupo se fundamenta (¿?) en las emociones de los individuos implicados y en la inteligencia colectiva que es mayor que la individual, en unas condiciones determinadas: independencia, confianza en uno mismo y en los demás, autonomía, juicio y responsabilidad. Estás condiciones son el marco necesario para una democracia participativa.
Pero qué ocurre si de repente ponemos a nuestros alumnos a investigar en grupo (ejemplo seminario abierto de finkel)?
Qué pasaría si les obligáramos a hacerse preguntas sobre un tema entre ellos, a contestarlas, a indagar, a organizarse, sin que nosotros mediemos palabra?
La respuesta es evidente NO SABRÍAN. Y como consecuencia lógica nos recaería la responsabilidad de que lo aprendieran.
Qué podemos hacer nosotros en el aula?
El profesor en el aula tiene el poder y la autoridad. De hecho la atención que le presta el alumno al profesor se debe a estos dos motivos. El profesor tiene el poder de decidir sobre lo que hay que hacer y la autoridad que le confiere su experiencia (o saber).
Cuando planificamos actividades para que los alumnos indaguen en grupo y sin nuestra participación activa (estamos presentes pero con la boca cerrada), les conferimos el poder de dirigir su indagación. A pesar de ello, el alumno estará absolutamente pendiente de nosotros, o lo que es lo mismo la autoridad seguirá de nuestro lado. El poder del alumno, la autoridad nuestra. En el proceso de aprendizaje el alumno se dará cuenta de esta diferencia y habremos conseguido nuestro objetivo. (TRANSFERENCIA)
Separar poder de autoridad se encuentra entonces en el mismo núcleo de dar clase con la boca cerrada. Es la clave para transferir el poder de las generaciones más viejas a las más jóvenes. Es la distinción fundamental sobre la que descansa el desarrollo de la democracia.”

Fuera del capítulo y refiriéndose al profesor “No tiene que desentrañar el significado de la parábola para resultar útil a sus estudiantes. Puede que incluso sea todavía mejor si no lo hace, ya que así no estará tentando de hurtar a los estudiantes la contienda que les pertenece.”